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Suelo pélvico

Desde el Servicio de Ginecología del Hospital Universitario Miguel Servet hemos creado este espacio para ofrecerte información clara sobre el cuidado del suelo pélvico.

¿Qué es el suelo pélvico?


El suelo pélvico es un conjunto de músculos, ligamentos y tejidos que forman la base de la pelvis. Actúa como un «puente colgante» que sostiene los órganos pélvicos (vejiga, útero, recto), tratándose de una estructura dinámica que se adapta al movimiento y los cambios posturales.

Problemas del suelo pélvico

El suelo pélvico suele ser más frágil en las mujeres y su debilitamiento puede causar problemas como incontinencia, prolapsos y disfunciones sexuales.

  • Prolapso de órganos pélvicos: Ocurre cuando los órganos de la pelvis (vejiga, útero o recto) descienden de su posición normal, llegando incluso a asomarse por la vulva en casos avanzados. 
  • Incontinencia urinaria: Es la pérdida involuntaria de orina. 
  • Incontinencia fecal: Es la pérdida involuntaria de heces o gases. 
  • Dolor pélvico crónico: Dolor persistente en la zona baja del abdomen y la pelvis que dura más de 6 meses y no tiene una causa clara.

Estas patologías pueden presentarse de forma aislada o combinada, pudiendo afectar significativamente la calidad de vida, desde las funciones básicas hasta la vida social y laboral, teniendo un impacto significativo en el bienestar físico y emocional de las mujeres que la padecen.

¿Qué síntomas aparecen?

Los síntomas más comunes en mujeres con patología del suelo pélvico incluyen:

Estos síntomas pueden presentarse de forma aislada o combinada. Muchas mujeres experimentan múltiples síntomas simultáneamente, lo que refleja la complejidad de las patologías del suelo pélvico. Además, algunas mujeres pueden no presentar síntomas evidentes al inicio del problema.

Factores de riesgo

Los principales factores que aumentan el riesgo de desarrollar problemas del suelo pélvico son:

Es importante destacar que estos factores pueden interactuar entre sí, aumentando el riesgo. La prevención y el fortalecimiento del suelo pélvico son fundamentales para mantener su salud a largo plazo.

Prevención

Para prevenir el debilitamiento del suelo pélvico se recomienda:

Tratamiento

El tratamiento inicial suele ser conservador e incluye:

En algunos casos de incontinencia urinaria, además de la rehabilitación y ejercicios de suelo pélvico, se puede pautar tratamiento médico con diversos preparados farmacológicos como los anticolinérgicos, alfaadrenérgicos…

La cirugía se considera cuando el tratamiento conservador no es efectivo. Las opciones quirúrgicas dependen del tipo específico de problema e incluyen:

Ejercicios – fortalecer suelo pélvico

Los ejercicios de suelo pélvico son fundamentales para fortalecer esta importante zona del cuerpo. Aquí se presentan algunos de los ejercicios más efectivos:

Ejercicios de Kegel

Los ejercicios de Kegel son la base del fortalecimiento del suelo pélvico. 

Para identificar que se contraen los músculos correctos, se intenta detener el flujo de orina durante la micción (sólo para identificar la musculatura).

Los ejercicios de Kegel se deben trabajar fuera de la micción. Se pueden realizar en 4 posturas diferentes: de pie, sentada, tumbada, a cuatro patas.

Gimnasia abdominal hipopresiva

Este tipo de ejercicio combina posturas específicas con técnicas de respiración:

Se puede trabajar en diferentes posiciones y en movimiento bajo supervisión.

Ejercicios con softball / tronco inestable de propiocepción.

Utilizando una pelota pequeña de Pilates:

Sobre tronco propioceptivo, hay que mantenerse de pie realizando ejercicios de equilibrio y rebote. 

Puente sobre los hombros

Recuerde realizar estos ejercicios de forma regular y progresiva. Existen también dispositivos que ayudan a fortalecer el suelo pélvico, como las bolas chinas, conos vaginales, dispositivos inteligentes para entrenamiento… que facilitan el cumplimiento de los ejercicios de suelo pélvico e incluso su ejecución. 

¿Qué es un pesario y para qué se utiliza?

Los pesarios son dispositivos de silicona que se colocan en la vagina para dar soporte a los órganos pélvicos cuando estos han descendido de su posición normal (prolapso). Ayudan a elevar y sostener los órganos, aliviando síntomas como la sensación de peso vaginal, incontinencia urinaria y dificultad para orinar o defecar, mejorando la calidad de vida. Son una opción no quirúrgica y reversible, y se utilizan como tratamiento conservador del prolapso o mientras se espera una cirugía o cuando esta no es posible.

Un profesional sanitario determina el tipo y tamaño de pesario adecuado para cada mujer e indica la periodicidad para su recambio.

a tomar una decisión consensuada con el profesional sanitario. 

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