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Esclerosis Múltiple

Información sobre la Esclerosis Múltiple

Es una enfermedad del sistema nervioso central que afecta a la comunicación entre el cerebro y el resto del cuerpo. Ocurre porque el sistema inmunitario ataca por error la capa que protege las fibras nerviosas.
Infórmate más:

¿Qué es la Esclerosis Múltiple?

La esclerosis múltiple (EM) se caracteriza por ser una enfermedad progresiva y autoinmune en la que se van destruyendo las vainas de mielina que protegen las neuronas que son las encargadas de transmitir el impulso nervioso.

Además de la función protectora, la mielina permite la rápida transmisión de los impulsos nerviosos, por lo que su destrucción va a favorecer la aparición de “cicatrices” en las zonas afectadas lo que va a hacer que los impulsos nerviosos disminuyan o se detengan con la consiguiente aparición de síntomas.

La Esclerosis Múltiple se diagnostica habitualmente entre los 20 y 35 años y su prevalencia en España es de unos 90 casos de cada 100.000 habitantes, lo que implica unas 50.000 personas con Esclerosis Múltiple en España y más de 2,5 millones en todo el mundo.

¿Cuáles son las causas?

No se conocen las causas de la enfermedad, existen algunos factores predisponentes como factores genéticos y ambientales como infecciones víricas, tabaquismo, niveles bajos de vitamina D, etc.

¿Qué síntomas puedo tener?

Los síntomas van a variar dependiendo de la zona del sistema nervioso que se vea afectada. Algunos de los síntomas incluyen, debilidad muscular, fatiga, desequilibrio, mareos, trastornos oculares (como visión borrosa), alteraciones en vejiga y sistema intestinal.

Existen distintos tipos de Esclerosis Múltiple, que a continuación se detallan brevemente.

Esclerosis Múltiple Remitente-Recurrente (EMRR)

Es la más frecuente y afecta a más del 80% de los pacientes.
Se caracteriza por brotes* de síntomas que duran algunos días o semanas, tras lo cual remiten los síntomas parcial o totalmente. Tras la aparición de un brote, los síntomas pueden no remitir por completo dejando secuelas, pero entre los brotes no hay progresión de la enfermedad.

*El brote se define como la aparición de forma brusca de síntomas o signos de daño neurológico, o bien un deterioro significativo de síntomas neurológicos preexistentes que habían estado estables o ausentes durante al menos 30 días.

Esclerosis Múltiple Progresiva Secundaria (EMSP)

Con el tiempo, aproximadamente el 50% de las personas con EMRR desarrollan una EMSP en 10 años. La EMSP se caracteriza por presentar una progresión de la enfermedad continua con o sin brotes.

Esclerosis Múltiple Primaria Progresiva (EMPP)

Afecta aproximadamente al 10% de los pacientes.


Se caracteriza por presentar una progresión gradual de la discapacidad con el paso del tiempo sin experimentar brotes de la enfermedad. En la actualidad, tiende a hablarse de formas de EM que cursan con/sin actividad y con/sin progresión. En este contexto, la esclerosis múltiple recurrente (EMR) englobaría formas EMRR y EMSP con brotes.

¿Qué hago si tengo un brote?

Es importante ponerse en contacto con nuestro neurólogo, que en función de los síntomas se valorará la necesidad de iniciar un tratamiento específico o de realizar alguna prueba diagnóstica.
Existen algunas condiciones que pueden favorecer la aparición de brotes como las temperaturas extremas (evitar duchas extremadamente calientes), el estrés o infecciones (fiebre). Es recomendable tener una vida activa y practicar deporte de intensidad media-suave, con una dieta equilibrada y suprimir hábitos nocivos como el alcohol y el tabaquismo.

Existe algún tratamiento efectivo

No existe una cura para la Esclerosis Múltiple, pero si disponemos tratamientos llamados “Modificadores de la Enfermedad”, que permiten retrasar la progresión de la enfermedad y reducir la frecuencia e intensidad de los brotes.

Existen varios tratamientos disponibles en la actualidad:

¿Podré ser madre/padre?

La Esclerosis Múltiple no es una contraindicación para el embarazo. Durante el embarazo suelen remitir los brotes, sin embargo, en los siguientes meses tras el parto aumenta la posibilidad de sufrir un brote.

Los fármacos para la Esclerosis Múltiple sí pueden afectar en el embarazo, por lo que es imprescindible informar al neurólogo y al farmacéutico de los planes de embarazo para poder adaptar la medicación tanto al embarazo como a la lactancia.

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