Desde el Servicio de Ginecología del Hospital Universitario Miguel Servet hemos creado este espacio para ofrecerte información clara sobre la menopausia.
La menopausia es una etapa natural en la vida de la mujer que marca el final de su período reproductivo. A continuación, se presenta información detallada sobre diversos aspectos de interés de la menopausia:
Definición y edad de aparición
La menopausia se define como la fecha de la última menstruación de la vida de la mujer. Su diagnóstico es clínico, cuando han pasado 12 meses consecutivos sin tener la menstruación. La edad promedio de aparición en España es alrededor de los 51 años, aunque puede variar entre los 45 y 55 años. Se considera temprana si se da antes de los 45 años y precoz antes de los 40.
Síntomas y manifestaciones clínicas
La mayoría de las mujeres presentan algún síntoma derivado del déficit hormonal. La mayoría leves, que no afectarán a su calidad de vida. Los síntomas más comunes incluyen:
- Irregularidades menstruales: Los períodos se vuelven menos frecuentes y eventualmente cesan por completo
- Sofocos y sudores nocturnos: Sensación repentina de calor que surge en el pecho y se extiende hacia el cuello y la cara, a menudo acompañada de sudoración intensa
- Problemas para dormir: Insomnio o dificultades para conciliar y mantener el sueño
- Cambios en el estado de ánimo: Irritabilidad, ansiedad y depresión son comunes
- Sequedad vaginal: Puede causar molestias y dolor durante las relaciones sexuales
- Disminución del deseo sexual: Cambios en la libido o en la respuesta sexual
- Aumento de la frecuencia urinaria: Mayor necesidad de orinar y mayor riesgo de infecciones urinarias
- Dolores articulares y musculares: Molestias en las articulaciones y músculos
- Cambios en la piel y el cabello: La piel puede volverse más seca y perder elasticidad
- Fatiga y cansancio: Sensación de agotamiento o falta de energía
Es importante recordar que la intensidad y duración de estos síntomas varían considerablemente entre las mujeres. Algunas pueden experimentar síntomas leves, mientras que otras pueden tener síntomas más intensos que afectan significativamente su calidad de vida
Mitos y tabúes
Existen varios mitos sobre la menopausia que es necesario desmentir:
- Pérdida total del deseo sexual: La menopausia no necesariamente disminuye la libido. Muchas mujeres mantienen una vida sexual activa y satisfactoria.
- Aumento de peso inevitable: Si bien pueden ocurrir cambios metabólicos y redistribución de la grasa corporal, mantener un estilo de vida saludable puede prevenir el aumento de peso.
- Es una enfermedad: La menopausia es una etapa natural, no una enfermedad, aunque puede aumentar el riesgo de ciertas condiciones de salud especialmente si se produce a edades tempranas.
Impacto en la calidad de vida
La menopausia puede afectar la calidad de vida de algunas mujeres debido a los síntomas físicos y emocionales. Sin embargo, con el manejo adecuado y una actitud positiva, muchas mujeres experimentan esta etapa como un período de liberación y crecimiento personal.
Para calcular la calidad de vida relacionada con la salud en relación a la menopausia existe una escala validada, muy útil en la práctica clínica, llamada escala cervantes corta. La manera más sencilla de realizar la escala es mediante la aplicación “Mi Menopausia”.
Sexualidad
Contrario a la creencia popular, la menopausia no marca el fin de la vida sexual. Aunque pueden surgir desafíos como la sequedad vaginal o el dolor con las relaciones sexuales, existen soluciones como lubricantes, hidratantes y terapias hormonales locales que alivian la sintomatología genital producida por el déficit hormonal. También hay un fármaco vía oral que puede mejorar la sequedad vulvovaginal. Muchas mujeres experimentan una vida sexual satisfactoria después de la menopausia.
Tratamientos en la menopausia
La mayoría de las mujeres no necesitarán tratamientos para la menopausia, aunque en todas ellas, es muy importante incidir en los hábitos de vida saludables: alimentación saludable, ejercicio físico regular, evitar tóxicos y técnicas para favorecer una buena salud mental.
Los tratamientos más importantes para manejar los síntomas de la menopausia incluyen:
- Terapia hormonal para la menopausia (THM)
Es el tratamiento más eficaz para aliviar la sintomatología de la menopausia. Consiste en administrar estrógenos solos o combinados con progesterona en función de si la mujer tiene útero o no. Cada vez se disponen de terapias más similares a las producidas por los ovarios. (bioidénticas / body- idénticas reguladas) que aumentan la seguridad del tratamiento. Se puede administrar en forma de pastillas, parches, o crema de absorción transdérmica. Ayuda a mejorar de forma significativa los síntomas menopausia, previene la pérdida de masa ósea y disminuye el riesgo cardiovascular especialmente en las mujeres con menopausia temprana y precoz. Es segura en los primeros años de la menopausia, por debajo de los 60 años, y siempre ha de ser consensuada con un profesional que valore los beneficios y los riesgos de acuerdo con la historia individual de cada paciente.
- Tratamientos no hormonales. Pueden ser de diferentes tipos:
- Medicamentos antidepresivos en dosis bajas para el alivio de los sofocos
- Fezolinetant, una opción no hormonal recientemente aprobada para tratar los sofocos que mejora la sintomatología de sofocos de forma signitficativa
- Medicamentos para la osteoporosis
- Fitoterapia: existen productos de origen vegetal para aliviar los síntomas de la menopausia. Algunos de los tratamientos fitoterápicos más utilizados son:
- Isoflavonas de soja y trébol rojo
- Cimicifuga racemosa
- Lúpulo
- Extracto citoplasmático de polen
- Manzanilla y valeriana: Efectos sedantes y ansiolíticos, útiles para el insomnio
- Ginseng
- Maca andina
Dieta recomendada
Cuidar la alimentación es un aspecto clave en menopausia. Las recomendaciones más importantes son:
- Aumentar el consumo de alimentos ricos en calcio y vitamina D para prevenir la osteoporosis. Esto incluye lácteos bajos en grasa, vegetales de hoja verde, pescados azules y alimentos fortificados.
- Evitar-limitar el consumo de hidratos de carbono refinados (harinas, pastas, galletas ).
- Incluir grasas saludables como pescados grasos, frutos secos y aceite de oliva virgen extra.
- Reducir el consumo de cafeína, alcohol y alimentos picantes o condimentados, que pueden empeorar los sofocos.
- Optar por proteínas que provengan de los frutos secos, legumbres, pescados y carnes blancas en detrimento de las carnes grasas.
- Mantenerse bien hidratada bebiendo suficiente agua.
- Limitar los alimentos procesados, la sal y las grasas saturadas.
- Evitar los alimentos ultraprocesados / preparados
- Consumir alimentos ricos en antioxidantes como frutas y verduras de colores intensos. Evitar zumos o batidos; mejor siempre, tomar la fruta entera.
- Incluir hidratos de carbono de absorción lenta como legumbres, pasta integral y arroz integral para combatir el cansancio
- Consumir frutos rojos, que contienen fitoestrógenos, que pueden mejorar los sofocos y contienen antocianinas, con gran capacidad antioxidante. Algunos ejemplos son: fresas, frambuesas, arándanos, moras
Ejercicio físico
La práctica regular de ejercicio físico durante la menopausia ofrece numerosos beneficios para la salud y el bienestar. Aquí algunas recomendaciones clave:
Tipos de ejercicios recomendados
- Ejercicios aeróbicos: Caminar, correr, nadar, andar en bicicleta o bailar
Ayudan a mejorar la salud cardiovascular, quemar calorías y reducir el riesgo de enfermedades crónica
- Entrenamiento de fuerza: levantamiento de pesas, ejercicios con bandas elásticas o con el propio peso corporal. Es el ejercicio más recomendado en la menopausia, ya que previene el riesgo cardiovascular, aumenta la masa muscular, mejora la densidad ósea y acelera el metabolismo.
- Ejercicios de flexibilidad- equilibrio: Yoga, pilates y estiramientos. Mejoran la flexibilidad, reducen la rigidez muscular y alivian dolores articulares
Frecuencia e intensidad recomendada
La Organización Mundial de la Salud recomienda:
- Entre 150-300 minutos semanales de actividad aeróbica moderada, o 75-150 minutos semanales de actividad aeróbica intensa, una combinación equivalente
- Mínimo 2 sesiones de entrenamiento de fuerza por semana
Consejos adicionales
- Combinar diferentes tipos de ejercicios para obtener mayores beneficios
- Comenzar gradualmente e ir aumentando la intensidad con el tiempo
- Incluir ejercicios específicos para fortalecer el suelo pélvico.
- Preferir actividades que impliquen carga de peso para mantener la densidad ósea.
- Consultar con un profesional antes de iniciar un nuevo programa de ejercicios.
- Cuidar las posturas para evitar contracturas y dolores musculares
- Mantener una rutina de ejercicio regular durante la menopausia puede ayudar a controlar el peso, reducir los sofocos, mejorar el sueño y el estado de ánimo, además de fortalecer los huesos y músculos. Lo importante es encontrar actividades que sean agradables y sostenibles a largo plazo.
Webs/ aplicaciones de interés
Pág web: www.aeem.es www.secardiologia.es www.sego.es
Instagram: @Mimenopausia
App: Mi Menopausia
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