Desde el Servicio de Ginecología del Hospital Universitario Miguel Servet hemos creado este espacio para ofrecerte información clara sobre el VPH.
¿Qué es el VPH?
El Virus del Papiloma Humano (VPH) es una de las infecciones de transmisión sexual más comunes en el mundo. Se estima que casi todas las personas sexualmente activas lo contraerán en algún momento de su vida, aunque en la mayoría de los casos el sistema inmunológico elimina el virus sin causar síntomas ni complicaciones.

Existen más de 200 tipos de VPH, y aproximadamente 40 afectan la zona anogenital y orofaríngea. Algunos tipos pueden provocar lesiones benignas como las verrugas genitales, mientras que otros pueden causar lesiones precancerosas y cáncer.
¿Cómo se transmite?
El VPH se transmite principalmente a través de contacto sexual, incluyendo:
- Relaciones vaginales, anales y orales.
- Contacto piel con piel en la zona genital, incluso sin penetración.
- Uso compartido de objetos sexuales.
En raras ocasiones, también se ha documentado la transmisión de madre a hijo durante el parto, lo que puede causar papilomatosis respiratoria recurrente (PRR) en el recién nacido.
Cabe destacar que el uso del preservativo reduce el riesgo de contagio, pero no lo elimina por completo, ya que el virus puede estar presente en zonas no cubiertas por el preservativo.
Lesiones y enfermedades asociadas
El VPH puede causar diferentes tipos de lesiones, que se agrupan en:
1. Lesiones benignas
- Verrugas genitales (Condilomas acuminados): Son crecimientos en la piel o mucosas de la zona genital y anal, causados por los tipos de VPH 6 y 11. No son peligrosas, pero pueden ser molestas y antiestéticas.
- Papilomatosis respiratoria recurrente (PRR): Infección poco frecuente en la que aparecen verrugas en la laringe o vías respiratorias, generalmente transmitida de madre a hijo durante el parto.
2. Lesiones precancerosas y cáncer
- Lesiones intraepiteliales escamosas (SIL por sus siglas en inglés): Son alteraciones celulares causadas por el VPH en el cuello uterino, la vagina, la vulva, el ano o el pene. Se dividen en bajo grado ( L-SIL ) y alto grado (H-SIL), siendo estas últimas las que pueden progresar a cáncer si no se tratan.
- Cáncer de cuello uterino: El VPH es responsable del 100% de los casos de este tipo de cáncer. Es una de las principales causas de muerte en mujeres jóvenes, pero es prevenible mediante la vacunación y el cribado ginecológico.
- Otros tipos de cáncer asociados al VPH: Además del cáncer de cuello uterino, el VPH también puede causar:
- Cáncer de vagina y vulva.
- Cáncer de ano.
- Cáncer de pene.
- Cáncer de orofaringe (garganta, base de la lengua y amígdalas).
¿Cómo se detecta el VPH?
El VPH en sí no suele diagnosticarse a menos que cause síntomas o alteraciones celulares. Sin embargo, existen diferentes pruebas para la detección de lesiones asociadas:
- Prueba de VPH: Detecta la presencia del virus en el cuello uterino, identificando si es de alto riesgo. Se recomienda a partir de los 30 años.
- Citología cervical (Papanicolaou): Permite identificar cambios celulares en el cuello uterino, indicando si hay riesgo de lesiones precancerosas.
- Colposcopia y biopsia: Si la citología muestra alteraciones, se realiza una colposcopia para examinar el cuello uterino y tomar una muestra de tejido para análisis.
- Anoscopia de alta resolución: Se usa para detectar lesiones en el ano, especialmente en pacientes con factores de riesgo como VIH.
- Examen visual y biopsia: Para lesiones visibles en la vulva, el pene o la región orofaríngea.
Tanto para la toma de la muestra de VPH, como la citología y la colposcopia es necesario acudir a la consulta EN AUSENCIA DE MENSTRUACION, ya que el sangrado dificulta la obtención de una muestra adecuada para un correcto diagnóstico.
Prevención del VPH y sus consecuencias
Existen varias estrategias para reducir el riesgo de infección y desarrollo de enfermedades asociadas al VPH:
1. Vacunación contra el VPH
- La vacuna contra el VPH es la mejor forma de prevención. Protege contra los tipos de VPH más peligrosos, incluyendo los que causan cáncer y verrugas genitales.
- Se recomienda en niñas y niños a partir de los 9-14 años, antes del inicio de la actividad sexual.
- También es eficaz en adultos jóvenes y personas con factores de riesgo como el VIH.
- La vacuna no trata infecciones existentes, pero puede prevenir nuevas infecciones por otros tipos de VPH.
2. Cribado ginecológico
Las mujeres deben realizarse citologías cervicales y pruebas de VPH periódicamente para detectar lesiones tempranas.

- Mujeres de 25-30 años: Citología cada 3 años.
- Mujeres de 30-65 años: Prueba de VPH cada 5 años (según protocolo de cada país).
- Pacientes con lesiones previas: Seguimiento más frecuente según indicación médica.
3. Uso de preservativo
- Reduce el riesgo de transmisión, aunque no lo elimina completamente.
- Se recomienda su uso en todas las relaciones sexuales.
4. Hábitos saludables
- Evitar el tabaco, ya que dificulta la eliminación del virus.
- Mantener una alimentación equilibrada y un sistema inmunológico fuerte.
- Reducir el número de parejas sexuales para disminuir el riesgo de exposición.
Tratamiento de las lesiones causadas por VPH
El tratamiento depende del tipo de lesión:
- Infección por VPH: No tiene un tratamiento específico, pero en la mayoría de los casos el sistema inmunológico lo elimina en 1-2 años.
- Verrugas genitales: Se pueden tratar con cremas tópicas, crioterapia, electrocauterización o cirugía.
- Lesiones precancerosas: Se eliminan con conización, crioterapia, láser o tratamiento con ácido tricloroacético.
- Cáncer asociado al VPH: El tratamiento dependerá del estadio y puede incluir cirugía, radioterapia y quimioterapia.
Importancia del cribado y seguimiento
Las mujeres con antecedentes de lesiones deben realizarse controles periódicos para detectar nuevas alteraciones a tiempo.
✔ Seguir el calendario de citologías y pruebas de VPH.
✔ Consultar al médico ante síntomas como sangrado anormal, dolor o lesiones visibles.
✔ Mantener un control ginecológico adecuado.
¿Qué es la conización cervical?
La conización cervical es un procedimiento quirúrgico en el que se extrae una porción en forma de cono del cuello uterino. Se utiliza para diagnosticar y tratar lesiones precancerosas causadas por el Virus del Papiloma Humano (VPH), previniendo la progresión a cáncer de cuello uterino.
Indicaciones
Este procedimiento está indicado en mujeres con:
- Lesiones intraepiteliales escamosas de alto grado (H-SIL /CIN 2-3).
- Resultados anormales en la colposcopia y biopsia que sugieran displasia severa.
- Sospecha de microinvasión en el cáncer de cuello uterino.
- Discordancia en pruebas diagnósticas, cuando los resultados de la citología y la colposcopia no coinciden.
Técnicas de conización
Existen varias formas de realizar la conización cervical:
- Conización con bisturí frío: Método tradicional, con mayor precisión en el análisis histológico.
- Conización con asa diatérmica: técnica más común, usa un asa de alambre caliente para cortar el tejido afectado.
- Conización con láser: Se emplea en casos específicos, con menor sangrado.
Preparación y procedimiento
- Se realiza bajo anestesia local o general, dependiendo del caso.
- El procedimiento dura entre 15-30 minutos y puede ser ambulatorio.
- Se extrae la lesión y se envía a análisis para determinar si hay células cancerosas.
Cuidados postoperatorios y recuperación
✔ Reposo relativo durante los primeros días evitando hacer esfuerzos
✔ Evitar relaciones sexuales, tampones las 2-4 semanas posteriores
✔ Puede haber sangrado leve y flujo vaginal, lo cual es normal.
✔ Se recomienda seguimiento médico posterior
Riesgos y complicaciones
🔸 Sangrado abundante o infección.
🔸 Estenosis cervical (cierre parcial del cuello uterino).
🔸 Riesgo de parto prematuro en embarazos futuros, especialmente si se ha realizado un procedimiento con bisturí frío, lo cual es excepcional.
Importancia del seguimiento
Tras la conización, es fundamental:
✔ Realizar controles con citología y pruebas de VPH para detectar posibles recidivas.
✔ Mantener vigilancia ginecológica para prevenir el cáncer cervical y seguir utilizando el preservativo hasta tomar una decisión consensuada con el profesional sanitario.
Webs/ aplicaciones de interés
Pág web: www.aeem.es www.secardiologia.es www.sego.es
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