¿Qué son los inhaladores?

Los inhaladores son unos dispositivos que permiten administrar fármacos que se utilizan para tratar enfermedades respiratorias como el asma o los sibilantes recurrentes. Gracias a estos sistemas de inhalación, se obtiene un efecto local en la vía respiratoria utilizando menos dosis de fármaco.
¿Por qué es importante hacer bien la técnica de inhalación?
Una buena técnica de uso de los inhaladores asegura que el medicamento llegue correctamente a los pulmones, mejorando el control de los síntomas y evitando efectos secundarios innecesarios.
¿Qué tipos hay y cómo se utilizan?
Hay 3 tipos de inhaladores:
- 1) los “sprays” o presurizados (llamados con las siglas MDI); 2) los de polvo seco (llamados con las siglas PDI); y 3) los nebulizadores.

1. Los MDI son inhaladores tipo “spray” que al utilizarlos, el medicamento sale a gran velocidad, por lo que es importante emplear SIEMPRE una cámara espaciadora para conseguir inhalar la mayor cantidad de fármaco posible.

En bebés y niños menores de 3-4 años, han de utilizarse con una cámara y una mascarilla acoplada (de tamaño adecuado para cubrir nariz y boca).

En niños a partir de 4-5 años ya no se utiliza la mascarilla y hacemos que muerda la boquilla de la cámara durante la administración del inhalador.
Pasos para realizar bien las técnicas
Técnica de los inhaladores tipo spray:
1. Quitar la tapa y agitar bien el inhalador.
2. Colocar el inhalador en la cámara espaciadora en la zona indicada para ello.
3. En niños pequeños utilizar la mascarilla cubriendo bien boca y nariz; y en niños mayores indicar al niño que muerda la boquilla de la cámara espaciadora sellando bien los labios.
4. Presionar el inhalador (un “puff”) manteniendo la cámara +/- mascarilla durante 10-15 segundos o 5 respiraciones en niños mayores. Las respiraciones han de ser con la respiración normal, sin llanto.
5. Si necesita más de una dosis o pulsación, esperar unos 30 segundos, y repetir el proceso (agitar inhalador→ acoplar inhalador a la cámara→ poner mascarilla o morder boquilla → dar puff y que respire 15 seg o 5 resp en niños mayores).
6. Tras dar las inhalaciones, a los niños pequeños se ha de limpiar la boca y la cara con agua o una gasa estéril y dar agua. Los niños mayores han de enjugarse la boca o lavarse los dientes.
Los inhaladores en polvo seco (PDI) se administran aspirando profundamente por la boquilla del dispositivo. Se pueden utilizar a partir de los 6-7 años de edad. Existen diferentes dispositivos que se activan o cargan la dosis de forma diferente, y ha de ser el médico quien explique correctamente cómo utilizarlos.

Técnica inhaladores en polvo seco:
1. Cargar la dosis según cada dispositivo.
2. Vaciar los pulmones soplando todo el aire fuera del dispositivo.
3. Introducir la boquilla en la boca y morderla cerrando bien los labios alrededor de ella.
4. Inspirar de forma rápida, profunda y fuerte por la boca hasta notar que no entra más aire.
5. Sacar el dispositivo de la boca y contener la respiración unos 10 segundos, si es posible.
6. Expulsar el aire lentamente.
7. Cerrar el dispositivo y guardarlo en lugar seco.
8. Enjuagar la boca con agua tras el uso.
Nebulizadores

Los nebulizadores son dispositivos con una mascarilla y una cazoleta donde se pone la medicación que se acoplan a unos compresores eléctricos que a través de presión de aire permiten romper las partículas del fármaco líquido y convertirlo en partículas de aerosol que se pueden inhalar.
Para utilizar el nebulizador:
- Éste se ha de unir mediante un tubo de goma al compresor y añadir el fármaco líquido en la cazoleta del dispositivo que tiene la mascarilla.
- Para iniciar la nebulización, se ha de encender el compresor (suele ser un simple botón) y comprobar que a través de la mascarilla sale como un vapor.
- Es importante mantener el dispositivo de la mascarilla en posición vertical para el correcto efecto nebulizador.
